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lunes, 4 de julio de 2011

Sin bragas

-Quítate las bragas y dámelas ahora mismo, perra.
-¿Aquí?
-Claro que aquí.
-¿Y si entra alguien?
-Colócate detrás de la puerta y date prisa.... Venga.


Me encanta ver a mi perrita en plena jornada laboral con un vestido cortísimo (incluso para estas épocas del año) paseándose por los pasillos sin bragas... sentándose con mucho cuidado... pegada a la pared en la escalera... expuesta.




Poca vergüenza haber tardado tanto en volver. Mis más sinceras disculpas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Slap


Chateando con mi perrita, hemos llegado a un tema que todavía no habíamos hablado. Ella adora mis azotes en su culo. Le humillan, pero le encantan. Hasta ahora, entre sus límites, se encuentra la prohibición (que yo encuentro muy lógica y acato naturalmente) de no azotar en otra parte que no sea sus nalgas.

A mí me encanta jugar con mi polla cuando me la está chupando. Restregársela por la cara e incluso golpearla suavemente. Pero hacer eso con la mano, eso es otra cosa, claro.

Pensé que el bofetón estaría entre sus límites. Un bofetón no deja de ser un azote en la cara. Me ha comentado que todo el resto de cosas que le humillan, le encantan y le excitan a la vez. Pero que no sabe si un bofetón en la cara sólo le avergonzaría, le haría sentir muy inferior y la haría llorar.

Asunto zanjado para mí. Lo último que deseo es causar sufrimiento. Pero no para ella. Un día me rogará un bofetón, estoy seguro. Y entonces...

P.D. Sobra decir que abomino y estoy en contra del maltrato a las mujeres. Y a los hombres. Y a los animales. Y a las plantas. Y hasta a las cosas. Esto es otra cosa, ¿verdad?